Ella morΓ­a por dentro y nadie lo notaba.

(Source: pammcruz, via adriansito-velezito)

— ¿A qué hora quieres que este? —ella sonrió. —A las nueve, a esa hora no hay nadie en mi casa vigilándome así que puedo hacer lo que sea contigo—se acerco a su oído y susurró—, incluso matarte.

(Source: cabellitos-de-angel, via yasonindirectas)